“Hoy le pedí perdón a mi perrito” >ω< (Principio 90/10)

A diferencia de otros días, éste fue uno más movido, ya que tenía que buscar a mi hermanito del cole, encargarme de la ropa y lavar algunas cosas, en fin, haciendo “gestiones” domésticas  xD

En el trajín del día, olvidé llevar una de mis tantas pulseras a mi cuarto (habitación, pieza, dormitorio ^^U), una bien colorida, que me había regalado una de mis pocas mejores amigas por el día de la Amistad el año antepasado, por lo que el valor afectivo que tiene es muy elevado. >_<

Fue la primera vez que se me pasó, la dejé sobre la mesa de la cocina y me fui a descansar un rato antes de continuar, y… fue la última, cuando salí al patio, vi piecitas de colores esparcidas por el piso, Loki (o Puchi, responde a ambos), lo destruyó… Me enojé, me enojé muchísimo con él (sólo tiene seis meses, ya saben cómo son los cachorros…), le miré muy mal y con un tono muy serio le dije “malo” y me di la vuelta. Él entendió mi expresión, no se me acercó, más tarde encontré el resto de mi pulsera rota en la cocina, me volví a amargar…

Luego me puse a llorar, porque para tener otra igual, sería muy difícil si no es imposible, además, era un regalo que debía cuidar y él lo destrozó… en un descuido mío…

Al principio le eché la mayor parte de culpa a Loki, luego enfrié mi cabeza y asumí que “en parte” era mía, ya después me hice responsable de mi olvido, así que lo acepté. )’:

Como estaba escribiéndole a un buen amigo, le conté lo sucedido, él sólo me dijo “así son las mascotas, hay que perdonarlas”, y me tocó el corazón, me sentí muy mal y llorando nuevamente, fui junto a Loki, él estaba acostado, apenas me vio y desvió la mirada, no me hizo caso, estaba triste y creo que con un poco de miedo por cómo me había puesto. Le agarré la patita y le empecé a acariciar, luego fui a su cabecita y le trataba de ver a los ojos, para disculparme, él seguía desconfiando, y le pedí perdón.

De a poco fue retomando la confianza y me miraba, se levantó y empezó a mover su colita de un costado a otro, me alegré mucho, este cachorro es tan tierno y lindo conmigo, ¡sin importar nada! Es siempre el que mejor me recibe cuando llego a mi casa ❤

Honestamente pienso, creo y afirmo que este perrito es uno de mis tantos maestros en la vida, el hecho de no poder hablar y transmitir mucho más que cualquier otra persona con la que esté (aclaro que no todas las personas son así ^^U), me asombra y maravilla.

Hoy aprendí algo de esta situación, que si bien, ya lo habré leído y escuchado millones de veces, simplemente no es fácil de cumplir; el hecho de reconocer mi error y disculparme por ello, tragarme mi enojo y/u orgullo y dar la cara. El hecho de estar consciente de que de mi reacción dependen las futuras consecuencias, que generalmente son malas si yo no me tomo el tiempo de calmarme unos instantes para continuar, antes de mandarlo todo al Infierno. “A cada acción una reacción”.

Y a ésta situación, es aplicable el Principio 90/10, en el video podrán ver de qué se trata ^^

Gracias por existir y elegirnos como tu familia, mi pequeño Loki ❤

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Acerca de Ajiru

Redactora de noticias musicales (Play Me y Radio Aparato), comunicadora, Au Pair en Alemania, dreammaker. Amante de la música, League of Legends, el cosplay y los chips.

Publicado el 2 agosto, 2012 en Experiencias personales y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

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